Room cerró el arco y dejó a Ecuador contra las cuerdas
La Tri fue ampliamente superior, remató 27 veces y acorraló a Curazao durante gran parte del partido, pero se topó con una actuación monumental de Eloy Room. El 0-0 en Kansas City deja a los dirigidos por Sebastián Beccacece al borde de la eliminación y obligados a dar el golpe ante Alemania para seguir soñando en el Mundial 2026.
Había una obligación y una urgencia. Ecuador necesitaba ganar para acomodarse en el Grupo E y llegar con chances concretas a la última fecha. Curazao, en cambio, aparecía como el rival ideal para recuperarse. Pero el fútbol suele tener planes propios y, en Kansas City, el encargado de escribir la historia fue Eloy Room.
La primera señal llegó apenas a los dos minutos. Moisés Caicedo filtró una pelota perfecta para Enner Valencia, que quedó mano a mano con el arquero. El estadio ya se preparaba para gritar el gol, pero Room salió rápido y ganó el duelo. Fue la primera de una larga colección de atajadas.
Ecuador tomó el control desde el arranque. Con Pervis Estupiñán lanzado por la izquierda, Caicedo manejando los tiempos y Gonzalo Plata buscando desequilibrar, la selección sudamericana fue inclinando la cancha. John Yeboah tuvo una chance clara a los 12 minutos y Plata probó desde buena posición cuatro minutos después. Sin embargo, el marcador seguía inmóvil.
Curazao resistía como podía. Cada recuperación era una invitación al contragolpe y, cuando encontraba espacios, intentaba lastimar. A los siete minutos desperdició una situación prometedora y a los 30 aprovechó una mala salida ecuatoriana que casi termina en el primer gol de la noche. Allí apareció Willian Pacho con un cierre salvador que evitó una catástrofe temprana.
La sensación al llegar al descanso era clara: Ecuador había sido mejor, pero la falta de eficacia mantenía abierto un partido que parecía encaminado. El problema para La Tri fue que el segundo tiempo profundizó ese mismo escenario.
Con el reloj jugando cada vez más en contra, los dirigidos por Sebastián Beccacece adelantaron líneas y empujaron a Curazao contra su propio arco. Valencia remató a los 62 y a los 65 minutos. Kevin Rodríguez lo intentó dos veces consecutivas. Nilson Angulo, Hincapié, Yeboah, Pedro Vite y Gonzalo Plata también probaron suerte. Todos chocaron contra la misma pared.
Room empezó a transformarse en una figura gigantesca. La doble intervención ante Valencia y Rodríguez a los 66 minutos fue una de esas secuencias que suelen quedar grabadas en los resúmenes de los Mundiales. El arquero aparecía siempre: abajo, arriba, de reflejo o anticipando. No importaba cómo llegara Ecuador, el resultado era el mismo.
Beccacece movió el banco buscando una reacción. Entraron Nilson Angulo, Angelo Preciado y Jordy Caicedo. La intención era clara: sumar piernas frescas y mantener el asedio. Sin embargo, ni los cambios lograron alterar el destino de la noche.
La oportunidad más clara llegó a cinco minutos del final. Valencia quedó perfilado para definir dentro del área, pero un defensor de Curazao alcanzó a tocar la pelota justo antes del remate. Fue el resumen perfecto del partido: cuando Ecuador parecía encontrar la llave, siempre aparecía una mano, un pie o el propio Room para cerrar la puerta.
Los cinco minutos adicionados fueron una mezcla de nerviosismo y desesperación. Un centro pasado de Caicedo, una revisión del VAR por un posible penal y el silbatazo final terminaron por confirmar el peor escenario para los ecuatorianos.

El empate dejó a Ecuador con apenas un punto en dos presentaciones. Las cuentas ahora son simples de entender y difíciles de ejecutar: necesita vencer a Alemania en la última fecha y esperar otros resultados para avanzar. Del otro lado aparece una potencia que ya mostró toda su jerarquía en el torneo.
Curazao celebró el punto como una victoria. Y no es para menos. La selección más pequeña de este Mundial logró sostener el cero durante 96 minutos ante un rival que remató 27 veces y tuvo 15 disparos al arco.
Para Ecuador, en cambio, la sensación fue amarga. Dominó, generó situaciones y empujó hasta el final. Pero en una noche donde todo parecía preparado para la reacción, se encontró con un arquero inspirado y con un empate que puede costarle la continuidad en el Mundial 2026.

Estudiante de Periodismo Deportivo

Gran crónica, ecuador tiene qué tener cuidado