Inglaterra no pudo dar continuidad a la exhibición mostrada en su estreno mundialista y firmó un gris empate sin goles ante una Ghana muy seria en el Gillette Stadium de Boston. El conjunto de Thomas Tuchel llevó la iniciativa durante la mayor parte del encuentro, pero se encontró con una selección africana ordenada, solidaria en defensa y liderada por un inspirado Asare bajo palos. El resultado mantiene a los ingleses en una posición favorable dentro del grupo L, aunque deja algunas dudas tras una actuación muy alejada de la versión mostrada frente a Croacia.
ficha tecnica
Inglaterra: Jordan Pickford; Reece James, . Konsa, Marc Guéhi, Djed Spence; . Anderson, Declan Rice; Noni Madueke, Jude Bellingham, Anthony Gordon; y Harry Kane.

Ghana: Asare; Senaya, Adjei, Opoku, Mensah; Williams, Yirenkyi, Thomas, Sibo, Semenyo; Ayew.
cronica
Los Three Lions monopolizaron el balón desde el inicio, aunque sin la profundidad necesaria para poner en apuros a Ghana. Rice probó fortuna a balón parado y Bellingham intentó acelerar el juego entre líneas, pero el entramado defensivo diseñado por Carlos Queiroz cerró todos los caminos hacia la portería africana. Mientras Inglaterra movía la pelota de lado a lado sin encontrar espacios, Ghana esperaba paciente su oportunidad para correr. Semenyo e Iñaki Williams fueron una amenaza constante a campo abierto y obligaron a la zaga inglesa a mantenerse alerta. El primer tiempo transcurrió entre el dominio territorial inglés y la resistencia africana, sin apenas ocasiones claras y con la sensación de que el encuentro se estaba jugando exactamente donde quería Ghana.

La segunda mitad mantuvo el mismo guion, aunque fue el conjunto africano quien estuvo más cerca de romper la igualdad. En el minuto 50, Senaya protagonizó la ocasión más clara hasta ese momento al plantarse en una peligrosa posición de disparo tras una rápida transición, obligando konsa a una intervención salvadora. El aviso despertó ligeramente a Inglaterra, que comenzó a acumular llegadas sobre el área rival. Madueke dispuso de una buena oportunidad tras un rechace y Gordon también lo intentó, pero Asare respondió siempre con seguridad.

Tuchel buscó soluciones desde el banquillo dando entrada a Saka, O’Reilly, Eze, Rogers y Rashford. La entrada del extremo del Arsenal aportó desequilibrio y profundidad a un ataque demasiado previsible durante muchos minutos. Ghana, sin embargo, continuó defendiendo con orden y sin renunciar a sus opciones. De hecho, Prince Adu tuvo una buena oportunidad en una contra que terminó neutralizando la zaga inglesa cuando el peligro era máximo.

Los minutos finales concentraron toda la emoción que había faltado durante gran parte del encuentro. Saka obligó a Asare a realizar una gran intervención con un potente disparo y, poco después, llegó la acción que pudo cambiarlo todo. O’Reilly conectó un magnífico cabezazo que se estrelló contra el larguero y el rechace cayó a los pies de Harry Kane. El delantero del Bayern, completamente solo y con la portería a su disposición, envió inexplicablemente el balón por encima del travesaño cuando el gol parecía inevitable. Fue la gran ocasión del partido y el símbolo de una noche frustrante para Inglaterra.

Ghana resistió hasta el final gracias a su disciplina táctica, su capacidad de sacrificio y la sobresaliente actuación de Asare. Inglaterra, por su parte, sumó un punto que le acerca a los cruces, pero dejó una imagen mucho menos convincente que la ofrecida en su debut. En Boston no apareció la selección dominante y vertiginosa que deslumbró ante Croacia. Apareció una versión espesa, previsible y sin pegada que acabó chocando una y otra vez contra el muro ghanés. El empate premió la solidez africana y recordó a los ingleses que en un Mundial ningún partido se gana únicamente por nombre o favoritismo.

Scouser vasco, El Deportivo Alavés es mi vida. Nací en 1996 y soy estudiante de Comunicación y Periodismo
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