España arrasa a Australia y se mete en semifinales del Mundial ante los Estados Unidos (66-89)

España arrasa a Australia y se mete en semifinales del Mundial

La selección española firma una actuación coral, vence a las anfitrionas por 66-89 y se cita con Estados Unidos por un puesto en la final

España ya está entre las cuatro mejores selecciones del Mundial femenino de baloncesto. La selección dirigida por Miguel Méndez superó con enorme autoridad a Australia por 66-89 en los cuartos de final y certificó su clasificación para las semifinales, donde le espera Estados Unidos, la gran favorita al título.

El conjunto español no necesitó esperar al tramo final para demostrar sus intenciones. Desde el inicio impuso un ritmo alto, encontró con facilidad diferentes vías para hacer daño y, especialmente durante la primera mitad, castigó a Australia desde el perímetro. Al descanso, España ya mandaba por 37-58, después de haber llegado a disfrutar de una ventaja máxima de 24 puntos. Además, había convertido 8 de sus 13 triples, una carta de presentación demoledora ante las anfitrionas.

Una primera parte para marcar diferencias

España salió decidida a evitar cualquier escenario de partido igualado. La circulación de balón, el acierto exterior y la intensidad defensiva permitieron a las de Miguel Méndez abrir rápidamente una brecha importante en el marcador.

Australia intentó reaccionar, pero España consiguió mantener el control del encuentro. La selección no dependió de una única jugadora y encontró respuestas prácticamente en cada rotación.

El resultado fue una primera mitad de enorme nivel ofensivo: 58 puntos en 20 minutos y un espectacular 8/13 desde la línea de tres. La diferencia llegó a alcanzar los 24 puntos antes de que Australia recortara ligeramente en los últimos compases del segundo cuarto.

La sensación al descanso era clara: España había conseguido llevar el encuentro al terreno que buscaba y Australia necesitaba una reacción prácticamente perfecta para volver a meterse en el partido.

Un triunfo coral

Una de las grandes noticias para España fue precisamente la capacidad de repartir responsabilidades.

Hasta cuatro jugadoras terminaron por encima de los diez puntos: Megan Gustafson lideró la anotación española con 16, seguida de Iyana con 13, mientras que Alicia Flórez y Conde aportaron 10 cada una. Cerca de esa cifra también terminaron Carrera y Fam, con nueve puntos, y Cazorla, con ocho.

El encuentro de Alicia Flórez tuvo además un reconocimiento especial. La jugadora fue la MVP del partido después de firmar 17 de valoración, dentro de una actuación colectiva en la que prácticamente todas las piezas españolas encontraron su momento.

Y si el ataque funcionó, la defensa tampoco se quedó atrás.

España terminó el partido con 13 robos, una cifra que refleja la intensidad con la que el equipo afrontó los cuartos de final. La presión y la capacidad para incomodar a las principales jugadoras australianas fueron dos de las claves para que las locales no pudieran completar una remontada.

Australia nunca consiguió romper el partido

El conjunto australiano tuvo momentos para acercarse en el marcador, especialmente después del espectacular inicio español. Sin embargo, nunca llegó a cruzar una barrera que hubiera podido cambiar por completo el escenario.

La propia Alicia Flórez reconoció después del encuentro que España tuvo algún momento en el que permitió respirar a Australia y que las locales llegaron a acercarse, aunque nunca consiguieron bajar de la barrera de los diez puntos. La selección supo entonces recuperar la seriedad necesaria para evitar cualquier susto.

Esa capacidad para responder fue otra de las claves del triunfo.

Méndez: «Buscábamos dominar el ritmo del partido»

Miguel Méndez había señalado antes del encuentro que España debía aprovechar la profundidad del partido y convertirlo en un duelo largo e intenso. El seleccionador también apuntó a las tres bajas que presentaba Australia como un factor que podía igualar las fuerzas.

La estrategia funcionó.

El técnico destacó posteriormente que España había jugado un partido muy completo, con reparto de responsabilidades, movimiento de balón y una defensa capaz de controlar durante muchos minutos a las principales referencias australianas.

Además, Méndez puso en valor la capacidad del equipo para cambiar de ritmo y alternar diferentes tipos de juego según las necesidades del encuentro. El objetivo era controlar el ritmo y, según sus propias palabras, España consiguió hacerlo.

España vuelve a luchar por las medallas

Con el 66-89 definitivo, España vuelve a situarse en la lucha por las medallas en un Mundial. La selección ha superado una de las eliminatorias más exigentes del cuadro y ahora tendrá delante el mayor desafío posible.

Estados Unidos espera en semifinales.

El duelo se disputará el sábado a las 20:00 horas, después de la otra semifinal, que enfrentará a Francia y Alemania a las 16:30.

Será el siguiente capítulo de una selección española que llega a la penúltima ronda con confianza, después de una actuación especialmente convincente ante Australia.

El reto será mayúsculo, pero España ya ha hecho su parte: está en semifinales y vuelve a pelear por las medallas.

Ahora llega el momento de enfrentarse a la gran favorita.

España-Estados Unidos. Sábado, 20:00 horas.

El Mundial entra en su fase decisiva.

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