El Mead Life Stadium acogía uno de los mejores partidos de la segunda jornada. Noruega y Senegal se median en el Mead Life Stadium en una ardua batalla por hacerse previsiblemente con la segunda posición. El partido se preveía muy igualado y divertido y así fue. Comenzaron remando fuerte los vikingos que gozaron de 4 corners en los primeros 5 minutos, quejándose cerca Ajer de hacer el 1-0 aunque el remate le cayó placido a los guantes de Eduardo Mendy. Senegal se reponía del susto y enseguida elevaba el nivel complicando la vida a Noruega. Pero pese a ello la ocasión más clara sería de Odegard que desde la frontal se animaba y su disparo se marchaba rozando el poste. El partido estaba vivo pero los porteros apenas sudaban en un duelo en el que las defensas parecían imponerse a los ataques. Hasta que otra vez Odegard se activaba y se hacía con un balón dividido en el punto de penalti que obligó a Mendy a realizar un auténtico paradón. Todo parecía indicar que se llegaría al 0-0 al descanso, pero un error de Koulibaly en salida de balón le regaló una oportunidad de oro a un Marcus Pedersen que no se lo pensó y puso a prueba a un Mendy que no estuvo todo lo fino que acostumbra, permitiendo a los nórdicos poner el 1-0 en el luminoso.
Y de nuevo Noruega, que apunto estuvo de aumentar la renta, pero primero el palo y luego Mendy evitaron que Haaland volviera a escribir su número en la historia.
Aquí tienes una versión corregida y más fluida:
La segunda parte comenzó muy atrevida por parte de Senegal, lo que les costó un gol a la contra de Haaland. Apenas unos minutos después, Sarr, que está haciendo un buen Mundial, redujo distancias, pero Noruega nunca perdió el control, con Ødegaard y Sorloth acompañando a Haaland entre los jugadores más destacados.
A partir de ahí, Noruega mantuvo la posesión, aunque sin generar demasiado peligro. Apenas se vieron saques de esquina, y Senegal, ya sin gasolina, tampoco creó excesivo peligro.
Resultó bastante preocupante la actuación individual de Koulibaly y Mané, desaparecido durante todo el Mundial, aunque empezó a sumar buenas intervenciones en los minutos finales, mostrando claramente la falta de recursos de su selección, que solo pudo sostener Mendy, quien finalmente nada pudo hacer para evitar una nueva exhibición de Haaland.
Mbaye, un jugador muy joven e interesante, intentó una acción individual, bien frenada por la defensa, que corrigió a tiempo sus errores.
Bien Bob.
Ya en el tiempo de descuento, se mete Senegal en el partido con el segundo gol de Sarr
