El capitán culminó una exhibición con un gol de penalti en el descuento tras una brillante actuación de Manzambi y Rubén Vargas
Suiza ya está donde quería estar. Después del inesperado empate cedido frente a Catar en la primera jornada, el conjunto dirigido por Murat Yakin reaccionó con autoridad para golear 4-1 a Bosnia y Herzegovina en Los Ángeles y colocarse con un pie en los octavos de final del Mundial 2026.
El resultado refleja la superioridad mostrada por los helvéticos durante prácticamente todo el encuentro. Xhaka volvió a ejercer de líder absoluto, Johan Manzambi revolucionó el partido con un doblete saliendo desde el banquillo y Rubén Vargas volvió a demostrar por qué es uno de los futbolistas más desequilibrantes de la selección. El tanto de Mahmic en el descuento maquilló momentáneamente el marcador antes de que el propio Xhaka cerrara la goleada desde el punto de penalti.
Suiza monopoliza el balón
La necesidad de reaccionar tras el tropiezo ante Catar se hizo evidente desde el primer minuto. Suiza asumió el control absoluto del encuentro, monopolizando la posesión y moviendo el balón con paciencia bajo la dirección de Granit Xhaka.
El capitán manejó cada ataque con la tranquilidad que le caracteriza, encontrando continuamente a Ndoye y Fabian Rieder en los costados mientras Freuler acompañaba las incorporaciones desde segunda línea.
Las ocasiones comenzaron a llegar muy pronto. Ndoye avisó con un disparo que rozó el palo y poco después volvió a quedarse a centímetros del gol tras un gran centro desde la izquierda. Freuler y el propio Xhaka también probaron fortuna desde media distancia, obligando a Nikola Vasilj a convertirse en el gran protagonista de Bosnia durante la primera mitad.
Mientras tanto, Gregor Kobel apenas tuvo trabajo gracias a la solidez defensiva formada por Akanji y Elvedi, que neutralizaron a Edin Dzeko y Demirovic durante los primeros cuarenta y cinco minutos.
Vasilj sostiene a Bosnia
Tras el descanso el guion apenas cambió.
Suiza siguió dominando el balón y acumulando ocasiones. Vasilj volvió a aparecer con una intervención espectacular para desviar una chilena de Ndoye y poco después evitó sobre la línea un remate de Embolo que parecía destinado a convertirse en el primer gol del encuentro.
La sensación era clara: el tanto suizo era cuestión de tiempo.
Manzambi cambia el partido
Murat Yakin decidió agitar el encuentro desde el banquillo dando entrada a Rubén Vargas, Djibril Sow y Johan Manzambi.
La apuesta fue un éxito inmediato.
En el minuto 74, un centro de Vargas fue rechazado por la defensa bosnia, pero el balón cayó a los pies de Manzambi, que conectó una volea espectacular para romper el empate y hacer justicia a la superioridad helvética.
El gol obligó a Bosnia a asumir riesgos y dejó todavía más espacios para una selección suiza que no estaba dispuesta a repetir los errores cometidos frente a Catar.
Vargas sentencia
La situación terminó de complicarse para los balcánicos cuando Muharemovic vio la tarjeta roja tras derribar a Embolo siendo el último defensor.
Con un jugador más, Suiza encontró el segundo gol apenas unos minutos después. Embolo abrió el balón hacia la izquierda para la incorporación de Rubén Vargas, que definió de primeras con un disparo cruzado imposible para Vasilj y dejó el partido prácticamente resuelto.
Xhaka pone la guinda
El festival ofensivo suizo todavía no había terminado.
En el minuto 90 apareció de nuevo Granit Xhaka con un pase extraordinario entre líneas para Vargas, que asistió a Johan Manzambi para que el joven centrocampista firmara su doblete y el tercer tanto helvético.
Bosnia encontró el gol del honor apenas unos instantes después. Tras un saque de esquina despejado por Kobel, Mahmic cazó el rechace con una volea espectacular para recortar diferencias y establecer el 3-1 provisional.
Sin embargo, todavía quedaba tiempo para un último golpe suizo. En el tiempo añadido, el VAR señaló un penalti a favor de los helvéticos. Xhaka asumió la responsabilidad desde los once metros y transformó el lanzamiento con la tranquilidad que le caracteriza para firmar el definitivo 4-1 y coronar una actuación sobresaliente.
Golpe de autoridad en el Grupo B
La victoria devuelve a Suiza a la senda esperada después del inesperado tropiezo ante Catar. El conjunto de Murat Yakin recuperó su mejor versión, dominó el encuentro de principio a fin y confirmó que sigue siendo uno de los grandes favoritos para liderar el Grupo B.
La exhibición de Xhaka volvió a marcar el camino de una selección que combina experiencia y talento, mientras que la irrupción de Manzambi y el desequilibrio constante de Rubén Vargas ofrecen nuevos argumentos ofensivos para afrontar con optimismo la última jornada.
Con cuatro goles, autoridad y una actuación convincente, Suiza recupera la confianza y deja muy encarrilado su billete hacia los octavos de final del Mundial 2026.
📰 Periodista deportivo
🇨🇭 Cubriendo a Suiza en la FIFA World Cup 2026
💙 Director de El Nostre Equip
⚽ Liga F | Copa de la Reina | Supercopa de España
🏀 Liga Femenina Endesa
🎙️ Excolaborador de Da Igual La Pelota
