El británico estuvo mucho más cerca de Leclerc que el año pasado y se siente más cómodo con estos monoplazas
Lewis Hamilton nunca ha escondido que el anterior reglamento de efecto suelo no se ajustaba a su estilo de pilotaje. En 2025, el británico tocó fondo, con sus constantes fuertes declaraciones sobre su rendimiento, y la diferencia con Leclerc durante todo el año. Sin embargo, en esta primera carrera de 2026, se ha visto a otro Hamilton capaz de luchar hasta el final por un podio, que finalmente no llegó.
El británico empezó el fin de semana con alegría y optimismo en los micrófonos. Lewis declaró que había hecho un “reset”, sobre todo en lo mental, y que estaba preparado para una nueva temporada. Además, también comentó que el Hamilton de 2025 ya era pasado y que veríamos una nueva versión de él para este año.

Y no ha sido menos, desde el principio del fin de semana, el “44” estuvo cerca de su compañero. Lideró en algunos momentos de las sesiones del viernes, quedando segundo en los libres 1, después de una última vuelta en los momentos finales de Leclerc, y cuarto en libres 2, por delante del monegasco.
El sábado continuó la tendencia, y aunque Russell mostró su potencial, el de Ferrari volvió a estar por delante de Leclerc, acabando la tercera sesión de entrenamientos en segunda posición. Por otro lado, en la primera clasificación del año, los italianos no acabaron de ejecutar bien la sesión, como declararon posteriormente los pilotos, y ambos acabaron lejos de la cabeza. Hamilton acabó séptimo, a una décima y media de Leclerc, que fue cuarto.
Ya en carrera se vio a un Hamilton más agresivo y que estaba en el ritmo de su compañero. En la salida, avanzó posiciones hasta colocarse tercero, aprovechando la ventaja del Ferrari en este aspecto. Después, durante la pelea Russell-Leclerc, se fue acercando hasta que salió el primer Virtual Safety Car, justo cuando se acababa de meter por debajo de la distancia de un segundo.

El abandono de Hadjar nos privó de una batalla a tres por el liderato. Posteriormente, los Mercedes entraron a boxes, y la pelea se volvió estratégica. Los Ferrari optaron por alargar para posteriormente tener ventaja de neumáticos, aunque el efecto fue mucho menor del esperado.
Leclerc salió a pista a 14 segundos de Russell y a 7 de Antonelli después de las paradas, una distancia que no fue capaz de recortar. Sin embargo, el que si recortaba tiempo era Hamilton, que fue arañándole décimas a su compañero hasta el final de carrera, llegando a quedarse a tan solo unas décimas de él. Después de la carrera, comentó que con una o dos vueltas más, quizá hubiera estado en el podio.

Por lo tanto, buenas sensaciones para el británico, que tras un desastroso 2025 en el que no consiguió subir al podio, afronta una nueva temporada con ilusión de hacer cosas grandes para los italianos.

Estudiante de periodismo y comunicación audiovisual en la UCLM.
