Oficialmente, los tests de pretemporada son historia. Hemos llegado a la línea de meta del calentamiento. Y es que sí, esto solamente era el calentamiento de lo que parece ser que va a ser una temporada —no me atrevería a decir que emocionante—, pero sí muy interesante.
Y es que este último día de test de pretemporada nos ha dejado una imagen que hay que saber diferenciar muy bien. Nos ha dejado una imagen en la que tenemos que saber distinguir entre los verdaderos protagonistas y los que quieren hacerse los protagonistas.
Sin duda alguna, si tuviera que buscar unos favoritos después de estos tests de pretemporada y pese a todo, seguiría siendo Mercedes. Y es que prácticamente es un secreto a voces que se han guardado velocidad; lo que no se sabe es cuánta. Todo apunta a que no estaremos ante un dominio tan aplastante, en principio, como el de 2014. Se cree que otros equipos del conocido como Big Four podrían seguirles de cerca. Varían los posibles candidatos. Sin embargo, lo que está bastante claro es que las distancias de este año no van a ser de una, de dos, de tres o de cinco décimas como lo eran hasta el año pasado, sino que volverán a ser distancias bastante más notorias, que sobre todo separarán bastante a los cuatro primeros equipos del resto de mortales de la parrilla.
Con un McLaren que ha dejado sensaciones bastante sólidas, ha demostrado que es un coche rápido, lo suficiente como para mantenerse entre los cuatro primeros equipos y, a partir de ahí, al igual que el resto de equipos del Big Four, dependerá mucho del circuito y creo que dependerá mucho del arranque de temporada saber quiénes están un poco más adelante y quiénes están un poco más atrás.
En el día de hoy ha salido la información que asegura que McLaren, al igual que Alpine —y no se sabe si el resto de equipos motorizados por Mercedes—, no han contado con el mismo motor del equipo matriz, que no les ha otorgado todavía la última versión del motor y que tienen la obligación de entregársela para el Gran Premio de Australia, pero entiendo que el equipo Mercedes ha intentado retrasar esto lo máximo posible. Y es que recordemos que esto no es como en 2014. Ahora Mercedes tiene la obligación de entregar a sus equipos clientes motores idénticos a los suyos. Por lo tanto, si McLaren se convierte en un rival directo de ellos, pues van a tener, lamentablemente para ellos, la obligación de darles los mismos motores de los que ellos disponen. Por ello, creo que se explicaría un poco ese retraso a la hora de entregarles esa última versión del motor. A menor conocimiento, pues mejor para las flechas plateadas.
Red Bull, en mi opinión, ha sido un equipo que se ha ido enfriando un poco con el paso de los días. Es un equipo que sí que es cierto que ha sorprendido para bien, ha sorprendido muchísimo, ha dejado muy buenas sensaciones para ser el primer año que diseñan su propia unidad de potencia. Les va a dar para estar entre los cuatro primeros, pero posiblemente sean el último de esos cuatro primeros. Es un coche que ha demostrado tener problemas en las salidas, al menos por las prácticas que se han visto, y creo que eso puede lastrarles un poco al principio. Veremos a ver en el resto de circunstancias, tanto en carrera como en clasificación.
Quien no parece ni mucho menos tener problemas en las salidas es el motor Ferrari y, más concretamente, Ferrari. Y es que han demostrado tener un motor prácticamente diseñado para hacer unas salidas espectaculares. Hemos visto a Hamilton saliendo del octavo al primero, a un Haas ganando hasta 10 o 15 posiciones en la salida. Una auténtica bestialidad que demuestra que, efectivamente, el motor Ferrari en las salidas podría arrasar. Veremos hasta qué punto le sirve esto.
Pero sí que es cierto que Ferrari es un equipo que hoy ha demostrado muy buenas sensaciones, pero que, de nuevo, se tiende a confundir con la realidad. Y es que Ferrari es experto en ser campeón de pretemporada. Es por ello por lo que me cuesta mucho, a día de hoy todavía, creer que realmente tengan un coche para pelear el Mundial desde el principio, porque nos han demostrado ya en muchos tests de pretemporada que suelen dar un poco más de lo que da el resto para, bueno, generar titulares al día siguiente en la prensa italiana e internacional.
Sin embargo, cuando crees que hay un equipo que no te puede decepcionar más… siempre puede conseguirlo, y ese es el caso de Aston Martin. Un Aston Martin cuyo accidente —más bien avería— en el motor el jueves por la tarde sentenció lo que quedaba de test de pretemporada para los de Silverstone. Y es que ese fallo en la batería hizo que la que han colocado en el día de hoy sea la última de la que disponían; no la querían romper y es por ello por lo que han rodado apenas seis vueltas por la mañana y de forma separada.
Posteriormente, Pedro de la Rosa ha confirmado que seis vueltas hoy era su objetivo, que han recopilado datos como para parar un tren y que los tests se habían terminado para ellos.
Aston Martin… podríamos acabar antes diciendo lo que han hecho que todo lo que no han hecho, porque no han practicado salidas, no han practicado clasificación, no han practicado tandas largas apenas, no han practicado carreras, apenas han practicado ni siquiera pit stops. Prácticamente Aston Martin no ha probado absolutamente nada. Es un misterio incluso cómo funciona su coche aerodinámicamente hablando. No se sabe prácticamente nada más allá de que el motor Honda existe la posibilidad de que no les permita ni siquiera empezar el Gran Premio de Australia.
Surgen noticias hablando de Honda, de que tienen el problema localizado, de que saben arreglarlo, con fechas incluso de cuándo podrían hacerlo, pero mi consejo personal es que, cuando se trata de Honda, no os creáis ninguna información.
Por parte del resto de equipos, este tercer y último día de test de pretemporada de esta semana y ya de los tests de pretemporada en general no ha resuelto muchos misterios, con un Haas y un Alpine que parece que pelearán por liderar la zona media de la parrilla; con un Williams bastante más retrasado debido a su diseño nefasto aerodinámicamente hablando y su extremo sobrepeso; con un Cadillac que todo apunta a que peleará con un asmático Aston Martin por no ser ese farolillo rojo; y con un Audi que ha sorprendido y que yo ahora mismo podría llegar a colocar sin ningún problema delante de Williams en rendimiento.
Pero la realidad es que no hay mucho más que comentar. Los tests de pretemporada son historia. A partir de aquí solo quedan todas las noticias que irán saliendo con el paso de estos días, algunas con mayor veracidad que otras, acerca del rendimiento de múltiples equipos para Australia. Pero la realidad es que hasta el fin de semana y hasta el domingo 8 de marzo no sabremos la realidad, no sabremos qué nos vamos a encontrar en las salidas, no sabremos cómo van a pelear los coches detrás y entre ellos, no sabemos tampoco cómo va a ser la gestión de esta polémica energía y no sabemos, evidentemente, hasta el 8 de marzo si esta normativa es o no un absoluto fracaso.
Periodista Nivel 1, creador de contenido, aficionado al futbol y amante de la F1, conocido cómo Kimi.
