Los hombres de Óscar Cano prosiguen su ascenso en la clasificación en un partido con más vídeo arbitraje que fútbol
El Zamora C.F. se propuso darle color a un 14 de marzo excesivamente gris en la Perla del Duero. La cita era inmejorable para seguir recobrando sensaciones y postularse definitivamente como candidato al play off.
Mientras el Ruta de la Plata iba llenando su aforo a cuenta gotas, el partido comenzó con un ritmo descafeinado, impropio para la tesitura de ambos equipos. A medida que los minutos iban cayendo sobre el marcador, la impaciencia y la incredulidad se regaban como la pólvora por las gradas del estadio.
La ausencia de tarjetas y de intervenciones del vídeo arbitraje reflejaban fielmente el pasotismo y la desgana de ambos conjuntos por hacerse con los tres puntos. Sin más acercamientos de peligro que un disparo de larga distancia de Kike Márquez, que no logró inquietar al portero, se llegó al descanso.
La segunda parte dio comienzo con un amago de intensidad, pero rapidamente desapareció para dejar al paso al ritmo tosco y trastabillado que había primado en los primeros 45 minutos del choque.
Tras muchos minutos de pugnas poco trascendentales en el centro del campo, el Zamora logró colgar un balón tenso al área donde apareció la cabeza de Mario Losada para mandar la pelota al fondo de la red.
Los hombres de Oscar Cano, sin firmar una segunda parte excesivamente brillante, tuvieron la oportunidad de sentenciar el partido, pero Abde se durmió en los laureles y terminó cediendo la posesión al conjunto visitante.
Existe una máxima en el fútbol que reza: «el que perdona, termina pagándolo», casi de manera inmediata al fallo del futbolista rojiblanco, el Arenteiro dio un paso adelante en el encuentro y forzó una pena máxima que desembocó en una larga revisión, que terminó ratificando la decisión del colegiado. Pero este deporte siempre tiene reservada alguna sorpresa y en este partido vino de la mano de una preciosa panenka, que terminó estrellándose contra el larguero. Por si la controversia era poca, Chuca remató el rechace de su propio penalti obligando al colegiado a chequear nuevamente la pantalla para terminar anulando el tanto para alivio de los zamoranos.
Con el Arenteiro volcado y el Zamora llevando a cabo un nuevo ejercicio de resistencia, esta vez materializado de manera satisfactoria, el Zamora venció, VAR mediante, pero no ahuyentó los fantasmas.
Director de Agente Libre.
«La pelota no se mancha».
