El Osasuna hizo un gran partido ante su gente y tuvo su recompensa casi en el descuento con un golazo de killer de Raúl García
El Real Madrid visitaba El Sadar con el objetivo de seguir primero en la clasificación de LaLiga EASports. Tras una buena victoria en Lisboa, el equipo de Arbeloa llegaba a Navarra para intentar continuar en el gran estado de forma que atraviesan.
Las sorpresas eran claras: Carvajal volvía a la titularidad 5 meses después, y el austriaco, David Alaba, formaba dupla de centrales junto a Raúl Asencio. Once titular sorprendente del conjunto merengue.
Primera parte
El partido comenzaba con un ambiente hostil en el estadio de los rojillos. Muchos pitos, sobre todo a Raúl Asencio y Vinícius, pero también estaba presente una gran intensidad a la hora de animar a los suyos.
El partido se asentaba rápidamente en un claro guion. Presión progresiva de los rojillos ante la larga elaboración blanca, pero cuando eran los locales quienes tenían el esférico trataban de combinar rápido y crear peligro con pocos pases.
A los 22 minutos las más claras caían del lado local. En todas ellas participaba Aimar Oroz, tanto asistiendo primero para Budimir como para rematar con la cabeza. En ambas ocasiones el balón se iba por la derecha de la portería defendida por Courtois. Pero la primera ocasión clara llegaba en el 24’. Centro bien medido buscando la cabeza de Budimir que se embadurnaba, impactaba en Carreras y el guardameta blanco tenía que salvar a los suyos un día más. Claro dominio de Osasuna en este comienzo de partido.
Por otro lado, el plan defensivo sobre Vinícius era claro. Rosier debía pararlo de cualquier manera y ya acumulaba tres faltas en el minuto 27.
De nuevo un centro lateral que encontraba la cabeza de Budimir en el punto de penalti. Esta vez el remate del delantero se encontraba con el poste haciendo estallar El Sadar un poco más.
Pero el Real Madrid apretaba. Mbappé probaba fortuna desde fuera del área para que Sergio Herrera se esforzara al máximo y enviase el balón a córner. En este último, Alaba engatillaba el balón a bocajarro, pero aparecía Catena para enviar el balón de nuevo a córner.
En el minuto 36, el colegiado iba al VAR para quitarle una cartulina amarilla a Budimir y señalar penalti sobre el delantero del Osasuna. La cartulina finalmente era para Courtois por pisar al croata. Budimir transformaba el penalti con un gran lanzamiento y adelantaba al conjunto local en el marcador. El delantero croata sumaba su duodécimo gol esta temporada en liga, una absoluta barbaridad.
Un Real Madrid inferior lo intentaba hasta el descuento. Tchouaméni remataba un centro que se le complicaba a Herrera por un bote antes de llegar a su portería. El colegiado pitaba el final del primer tiempo con un Real Madrid muy inferior ante un Osasuna que estás haciendo daño mediante centros laterales y transiciones rápidas.

Segunda parte
El inicio de los segundos 45 minutos estuvieron marcados por un constante baile de Víctor Muñoz a Carvajal. El excanterano blanco estaba haciendo lo que quería con el lateral español, mostrando la gran temporada que está haciendo con Osasuna.
Pasados los 60 minutos no se veía ninguna mejoría en el Real Madrid, exceptuando en Arda Güler y Vinícius, que eran los únicos que lo intentaban. Mbappé, que parecía no estar al 100% físicamente, desaparecido en combate.
Arbeloa movía el banquillo con urgencia en el 63´. El técnico español hacía un doble cambio, Trent y Brahim por Carvajal y Camavinga. Tan solo dos minutos después, Alessio Lisci retiraba del campo a Budimir, que se marchaba ovacionado por su gran papel en el día de hoy, Raúl era su recambio. El otro sustituido era Rubén García y era Abel Bretones quien entraba en su lugar.
El banquillo del Real Madrid se llevaba una momentánea alegría con un gol de Mbappé, aunque el linier levantaba el banderín señalando fuera de juego.
En el minuto 73 iba aparecer el que siempre saca las castañas del fuego en el Real Madrid, Vinícius. El brasileño iba a rematar como delantero centro un gran pase de Fede Valverde desde el lateral izquierdo para equilibrar el marcador en El Sadar. Lo curioso es que era el extremo izquierdo el que tenía que rematar como «nueve» y no Kylian Mbappé.
El partido empezaba a romperse de la mano de Víctor Muñoz, que estaba siendo el mejor del Osasuna en la segunda mitad. Además, el extremo era el que provocaba la cartulina amarilla a Trent.
Raúl García iba a firmar un auténtico golazo para poner por delante al Osasuna en el minuto 90. Balón en profundidad, recorte para tumbar a Raúl Asencio y definición de «killer» para dar la victoria a su equipo.
El colegiado añadía un par de minutos extras, pero el Real Madrid no creó peligro alguno y le deja al Barcelona el liderato a tiro de piedra tras un partido más que horroroso. Victoria muy merecida del conjunto rojillo que sigue en buena racha.

Estudiante de Periodismo en la Universidad de Valladolid, redactor y subdirector en Agente Libre.
