El mediocampista argentino pone rumbo a Estados Unidos, cerrando así su ciclo con el Atlético de Madrid para empezar una nueva etapa al lado de su amigo Messi
La salida de Rodrigo De Paul del Atlético de Madrid ya es una realidad. Hacía ya varias semanas que el jugador de 31 años estaba siendo relacionado con el Inter de Miami y, finalmente, tanto el club como el jugador han llegado a un acuerdo para realizar un traspaso que sumará 15 millones a las arcas del club español. Con este movimiento, el veterano mediocentro pone fin a una etapa llena de altibajos en Madrid.
Un rendimiento irregular
De Paul aterrizó en Madrid en 2021, procedente del Udinese tras realizar una temporada brillante con el equipo italiano y con la Selección Argentina. Pese a ser un fijo en los planes de Simeone desde su llegada, los partidos del argentino eran impredecibles. Del mismo modo que en un partido firmaba una actuación digna de un campeón de América, al siguiente podía parecer que no estaba a la altura de las exigencias de un equipo como el Atleti.
Aun así, su paso por el conjunto colchonero tampoco se puede considerar un fracaso. En cuatro temporadas ha jugado 187 partidos, anotado 14 goles y repartiendo 26 asistencias. Números que amortizan los 40 millones que pagó el equipo de la capital por su traspaso. Sin embargo, su éxito es relativo, ya que el de Sarandí no ha ganado ningún título oficial con el Atlético de Madrid.

Lo que pudo ser y no fue
A pesar de su irregular rendimiento con el club de la capital, Rodrigo de Paul siempre cumplió las expectativas fuera de Madrid, en su selección. Este comportamiento siempre ha molestado mucho a la afición colchonera, que veía como el argentino sudaba mucho más la camiseta blanquiceleste que la rojiblanca. Con su selección, De Paul ganó 2 Copas América y un Mundial siendo una pieza clave en el esquema de Scaloni, una forma de jugar que nunca pudo plasmar en el estilo de juego que planteaba Simeone.
Las dos versiones del centrocampista han causado crispación en la afición colchonera durante su estancia en Madrid, ya que si algo exige la hinchada de este club es esfuerzo, algo que De Paul no ofrecía todos los partidos que jugaba en el Metropolitano.

Las dos caras de la moneda
Aunque los aficionados del Atlético de Madrid no estuviesen del todo satisfechos con el rendimiento del argentino, Simeone no está contento con la marcha del jugador, al que consideraba una pieza importante. El entrenador prefería quedarse con el mediocentro otro año más, arriesgándose a que el año siguiente se fuera gratis, en vez de malvenderlo por una cantidad inferior a su valor real, que actualmente es de 25 millones según Transfermarkt.
De la decepción de Simeone pasamos a la alegría de Messi, que está viviendo las que probablemente sean sus últimas temporadas como futbolista profesional, y estará encantado de poder disfrutarlas junto a su amigo y compañero de selección Rodrigo de Paul.
Soy Aimar magaña y escribo acerca del Atlético de Madrid en Agente Libre Digital
